Durante el verano hay momentos que todos esperamos: una comida en una terraza, una tarde en la playa, una cena con amigos o una reunión familiar.
Sin embargo, para algunas personas estas situaciones pueden convertirse en un verdadero esfuerzo. Escuchan que los demás hablan, pero les cuesta entender exactamente lo que están diciendo, especialmente cuando hay varias conversaciones, música o ruido ambiental.
¿Por qué sucede esto? ¿Es simplemente cuestión de acostumbrarse al ruido o puede estar relacionado con la audición?
En este artículo de Aurisen te explicamos por qué determinadas situaciones son especialmente complicadas para algunas personas y cuándo puede ser recomendable realizar una revisión auditiva.
¿Por qué es más difícil escuchar cuando hay ruido?
Escuchar no consiste únicamente en percibir sonidos.
Nuestro sistema auditivo recibe continuamente una gran cantidad de información y el cerebro debe ser capaz de distinguir aquello que nos interesa del resto de sonidos que nos rodean.
En un ambiente tranquilo, seguir una conversación suele resultar relativamente sencillo.
Pero cuando estamos en una terraza llena de gente, un restaurante, una playa concurrida o una celebración, aparecen muchos sonidos simultáneamente:
- Conversaciones de otras personas.
- Música ambiental.
- Ruido de platos y cubiertos.
- Vehículos.
- Viento.
- Personas hablando a nuestro alrededor.
- Sonidos procedentes de diferentes direcciones.
En estas circunstancias, entender una conversación requiere un mayor esfuerzo auditivo y de atención.
Oír y entender no son exactamente lo mismo
Una de las situaciones más frecuentes es escuchar que alguien está hablando pero no comprender bien sus palabras.
La persona puede decir:
«Yo oigo perfectamente, pero cuando hay ruido no entiendo nada.»
Esta diferencia es importante.
Podemos percibir que existe sonido, pero tener dificultades para identificar correctamente las palabras cuando el ambiente es complejo.
Por eso, una persona puede desenvolverse perfectamente en una conversación cara a cara y, sin embargo, tener muchas dificultades durante una comida familiar o en una terraza.
La playa puede ser especialmente complicada
La playa es un entorno aparentemente tranquilo, pero puede reunir numerosas condiciones que dificultan una conversación.
El viento, las olas, las personas hablando alrededor y la distancia entre quienes conversan pueden hacer que sea necesario prestar mucha más atención para seguir una charla.
Además, cuando estamos al aire libre, normalmente no podemos controlar el ruido ambiental.
Si una persona tiene cierta dificultad auditiva, puede notar mucho más la diferencia entre hablar en un ambiente tranquilo y hacerlo en un lugar abierto y ruidoso.
¿Por qué cuesta tanto seguir una conversación en un restaurante?
Los restaurantes son otro ejemplo habitual.
Imagina una mesa con seis personas. Todos hablan, hay conversaciones en las mesas cercanas, se mueven platos y cubiertos y existe música de fondo.
En estas condiciones, identificar la voz de la persona que tenemos delante puede resultar complicado.
Algunas personas empiezan a utilizar estrategias sin darse cuenta:
- Piden que repitan lo que han dicho.
- Se fijan mucho en los labios de quien habla.
- Preguntan continuamente «¿qué?».
- Prefieren sentarse en determinados lugares.
- Evitan las mesas grandes.
- Se cansan después de mantener una conversación.
- Dejan de participar porque seguir la conversación requiere demasiado esfuerzo.
Si estas situaciones se repiten con frecuencia, merece la pena prestar atención.
¿Por qué en casa escucho bien pero fuera no?
Esta es una de las preguntas que más puede hacerse una persona que empieza a notar dificultades auditivas.
El ambiente de casa suele ser mucho más controlado.
Puede haber una sola persona hablando, poco ruido de fondo y una distancia corta entre los interlocutores.
En cambio, en una terraza o restaurante existen muchos sonidos simultáneos.
Por eso, que una persona escuche razonablemente bien en casa no significa necesariamente que su audición funcione igual de bien en todos los ambientes.
Las dificultades pueden hacerse evidentes primero en situaciones complejas.
Señales que pueden indicar que conviene revisar la audición
No todas las dificultades para escuchar con ruido significan que exista una pérdida auditiva.
Sin embargo, si ocurre de forma habitual, puede ser interesante realizar una valoración.
Presta especial atención si:
- Te cuesta entender a las personas cuando hay ruido.
- Pides que repitan las cosas con frecuencia.
- Subes el volumen de la televisión más que otras personas.
- Tienes dificultades para seguir conversaciones en grupo.
- Te cuesta localizar de dónde procede un sonido.
- Evitas determinados lugares porque resulta difícil conversar.
- Terminas las reuniones sociales con sensación de cansancio.
- Tus familiares te comentan que no respondes cuando te hablan.
Una revisión auditiva puede ayudar a conocer mejor cómo está funcionando tu audición.
El cansancio también puede ser una señal
Cuando escuchar requiere un esfuerzo constante, mantener una conversación puede resultar agotador.
La persona necesita concentrarse más, prestar atención a los gestos y, en ocasiones, intentar completar mentalmente las palabras que no ha entendido.
Esto puede hacer que una conversación que debería ser agradable termine resultando cansada.
No deberíamos asumir que tener que esforzarse continuamente para entender a los demás es simplemente «cosa de la edad».
Si sucede de forma habitual, merece la pena comprobar cómo está nuestra audición.
¿Qué puedes hacer para escuchar mejor en ambientes ruidosos?
Hay algunas estrategias sencillas que pueden facilitar las conversaciones.
Busca un lugar con menos ruido
Si estás en un restaurante o una terraza, intenta situarte lejos de fuentes de ruido como altavoces, tráfico o zonas de paso.
Mira a la persona que está hablando
Poder ver la cara de nuestro interlocutor proporciona información adicional que puede facilitar la comprensión de la conversación.
Reduce las conversaciones simultáneas
En reuniones numerosas puede ser más fácil mantener una conversación individual o en grupos pequeños.
No tengas miedo de pedir que repitan
Si no has entendido algo, es mejor pedir que lo repitan que intentar adivinar lo que han dicho.
Hazte una revisión auditiva si las dificultades son frecuentes
Cuando los problemas aparecen de forma repetida, una valoración profesional puede ayudar a determinar si existe alguna dificultad auditiva.
El verano también es un buen momento para prestar atención a nuestra audición
Las vacaciones cambian nuestras rutinas.
Comemos más veces fuera de casa, nos reunimos con familiares y amigos y pasamos más tiempo en lugares concurridos.
Por eso, el verano puede hacer más visibles algunas dificultades auditivas que durante el resto del año pasan desapercibidas.
Si notas que este verano te cuesta especialmente seguir las conversaciones en restaurantes, terrazas, reuniones o espacios abiertos, no tienes por qué acostumbrarte a ello.
En Aurisen, nuestros centros de Granada y Huétor Tájar ofrecen atención personalizada para valorar las necesidades de cada persona y resolver sus dudas relacionadas con la audición.
Preguntas frecuentes sobre escuchar con ruido
¿Por qué escucho bien en casa pero no entiendo cuando hay ruido?
Porque los ambientes ruidosos contienen muchos sonidos simultáneos y requieren una mayor capacidad para distinguir las voces del resto. Algunas dificultades auditivas se hacen más evidentes precisamente en estas situaciones.
¿Es normal no entender las conversaciones en un restaurante?
Un restaurante puede ser un entorno acústicamente complicado para cualquier persona. Sin embargo, si necesitas pedir constantemente que repitan lo que dicen o te ocurre habitualmente, puede ser conveniente revisar tu audición.
¿La dificultad para escuchar con ruido significa que tengo pérdida auditiva?
No necesariamente. Puede depender de diferentes factores. Una valoración auditiva permite conocer mejor la situación y determinar si existe alguna dificultad que deba tenerse en cuenta.
¿Por qué me canso cuando estoy hablando con varias personas?
Seguir una conversación en un ambiente ruidoso puede requerir una mayor concentración, especialmente si cuesta distinguir las palabras. Ese esfuerzo puede generar sensación de cansancio.
¿Cuándo debería hacerme una revisión auditiva?
Si notas cambios en tu capacidad para escuchar, especialmente si las dificultades aparecen de manera frecuente o afectan a tus conversaciones cotidianas, una revisión puede ser un buen punto de partida.
Escuchar mejor también es disfrutar más
Una comida con la familia, una conversación con amigos en una terraza o una tarde de verano pueden parecer situaciones cotidianas, pero poder participar plenamente en ellas también forma parte de nuestra calidad de vida.
Si últimamente notas que en ambientes ruidosos te cuesta seguir las conversaciones, presta atención a esa señal.
En Aurisen Granada y Aurisen Huétor Tájar podemos ayudarte a conocer mejor tu audición y orientarte de manera personalizada.
Porque escuchar no es solo oír sonidos: también es poder disfrutar de las conversaciones que forman parte de nuestro día a día.








