“Habla más alto, que no te escucho”.
Es una frase que puede aparecer cada vez con más frecuencia cuando existen dificultades para escuchar. Algunas personas empiezan a pensar que los demás hablan demasiado bajo, que vocalizan peor que antes o que cada vez cuesta más entender las conversaciones.
Pero ¿realmente las personas están hablando más bajo o puede haber otra explicación?
En determinados casos, percibir que los demás hablan demasiado bajo puede estar relacionado con una dificultad auditiva, especialmente cuando esta aparece de manera progresiva y afecta a determinados sonidos o situaciones.
¿Por qué parece que los demás hablan demasiado bajo?
La percepción de que alguien habla con un volumen insuficiente puede tener diferentes causas.
Una de ellas puede ser simplemente que la persona tenga una voz suave o que exista demasiado ruido alrededor. Sin embargo, cuando esta situación se repite con muchas personas y en diferentes contextos, conviene prestar atención.
Por ejemplo, puede ocurrir que:
- entiendas bien a las personas cuando hablan cerca de ti;
- tengas más dificultades cuando se alejan;
- necesites pedir que aumenten el volumen;
- entiendas peor algunas voces que otras;
- tengas que concentrarte para seguir una conversación;
- percibas que las voces se escuchan apagadas o poco claras.
En estos casos, no siempre se trata de que los demás hablen demasiado bajo.
¿Oír las voces pero no entender bien puede ser una señal?
Sí. Una de las situaciones que más puede pasar desapercibida es oír que alguien está hablando pero tener dificultades para comprender exactamente lo que dice.
La voz llega hasta nuestros oídos, pero algunas palabras pueden resultar difíciles de distinguir.
Esto puede hacerse especialmente evidente cuando la persona habla rápidamente, cuando hay ruido de fondo o cuando no podemos verla directamente.
Por eso, decir “te escucho, pero no te entiendo” puede ser una señal a tener en cuenta.
¿Por qué algunas voces se entienden peor que otras?
No todas las voces tienen las mismas características.
El tono, la intensidad, la velocidad al hablar o la forma de pronunciar pueden hacer que determinadas voces resulten más fáciles de comprender que otras.
Una persona puede entender relativamente bien a alguien que habla despacio y con claridad, pero tener muchas más dificultades con otra persona que habla más rápido o con un tono diferente.
Esto puede llevar a pensar que el problema está únicamente en la forma de hablar de los demás.
Sin embargo, si la dificultad se repite con diferentes personas, situaciones o ambientes, merece la pena valorar cómo está funcionando la audición.
¿Por qué cuesta más escuchar cuando hay ruido?
El ruido de fondo puede dificultar mucho la comprensión de una conversación.
Una cafetería, un restaurante, una reunión familiar o una televisión encendida generan sonidos que compiten con la voz de la persona que queremos escuchar.
Cuando la audición presenta alguna dificultad, separar la voz del resto de sonidos puede resultar todavía más complicado.
Por eso, una persona puede afirmar que escucha perfectamente en una habitación tranquila y, al mismo tiempo, tener muchos problemas para seguir una conversación en un ambiente ruidoso.
Algunas situaciones en las que puede notarse especialmente
- En comidas familiares.
- En restaurantes.
- En reuniones con varias personas.
- Durante conversaciones en la calle.
- Al hablar desde cierta distancia.
- Cuando la televisión está encendida.
- Durante conversaciones telefónicas.
Estas situaciones pueden ofrecer pistas sobre cómo estamos escuchando en nuestra vida cotidiana.
¿Es normal pedir constantemente que hablen más alto?
Pedir alguna vez que alguien repita algo es completamente normal.
El problema aparece cuando se convierte en una situación habitual.
Si necesitas decir con frecuencia:
- “habla más alto”;
- “no te escucho”;
- “repítelo”;
- “¿qué has dicho?”;
- “no te entiendo”;
puede ser interesante observar cuándo ocurre y con qué frecuencia.
También es importante fijarse en si necesitas subir el volumen de la televisión, acercarte a las personas que hablan o mirarles directamente a la cara para comprender mejor.
Ninguna de estas situaciones confirma por sí sola que exista una pérdida auditiva, pero pueden ser motivos para realizar una valoración auditiva.
¿Qué puedes hacer si las voces te parecen demasiado bajas?
Antes de asumir que todo el mundo está hablando demasiado bajo, puedes observar cómo se comporta esta dificultad.
Comprueba en qué situaciones ocurre
¿Te pasa únicamente en lugares ruidosos o también en conversaciones tranquilas?
¿Te ocurre con una persona concreta o con muchas?
¿Es más difícil entender a las personas cuando están lejos?
Estas diferencias pueden aportar información útil.
Fíjate en la televisión
Si cada vez necesitas más volumen para escuchar cómodamente la televisión, especialmente si otras personas consideran que está demasiado alta, es recomendable prestar atención.
Observa las conversaciones familiares
Las comidas y reuniones familiares pueden ser un buen momento para detectar dificultades auditivas.
Si te cuesta seguir las conversaciones cuando hablan varias personas, pero entiendes mejor cuando hablas individualmente con alguien, conviene tenerlo en cuenta.
No te acostumbres a compensar la dificultad
Acercarte constantemente, mirar los labios, pedir repeticiones o subir el volumen pueden convertirse en estrategias automáticas.
Estas estrategias pueden ayudarte en el día a día, pero también pueden hacer que una dificultad auditiva pase desapercibida durante mucho tiempo.
¿Cuándo conviene revisar la audición?
Si tienes la sensación de que cada vez más personas hablan demasiado bajo, especialmente si esta percepción aparece junto con otras dificultades para comprender conversaciones, puede ser un buen momento para realizar una revisión auditiva.
No es necesario esperar a dejar de escuchar determinados sonidos o a que las conversaciones sean prácticamente imposibles.
Una valoración permite conocer el estado actual de la audición y detectar si existe alguna dificultad que pueda estar influyendo en la comprensión.
Además, comentar las situaciones concretas en las que más cuesta escuchar puede ayudar a obtener una visión más completa de cómo afecta la audición a la vida cotidiana.
Escuchar bien no debería convertirse en un esfuerzo constante
Si tienes que pedir continuamente que las personas hablen más alto, acercarte para entenderlas o concentrarte mucho para seguir una conversación, quizá no se trate únicamente de que los demás estén hablando demasiado bajo.
Las dificultades auditivas pueden aparecer de forma progresiva y manifestarse primero en determinadas situaciones.
Prestar atención a estas pequeñas señales puede ayudarte a actuar antes de que escuchar y participar en las conversaciones se convierta en una dificultad mayor.
Si notas que las voces te parecen cada vez más bajas o difíciles de entender, en Aurisen Centros Auditivos podemos ayudarte a valorar tu audición y resolver tus dudas. Contamos con centros auditivos en Granada capital y Huétor Tájar.
Preguntas frecuentes
¿Por qué siento que todo el mundo habla demasiado bajo?
Puede deberse a que las personas tengan una voz suave, a las condiciones del entorno o a una dificultad para escuchar determinados sonidos. Si ocurre con frecuencia y con diferentes personas, conviene valorar la audición.
¿Por qué oigo a las personas pero no entiendo lo que dicen?
Oír una voz no significa necesariamente comprender todas las palabras. Algunas dificultades auditivas pueden afectar especialmente a la comprensión del habla, sobre todo en ambientes ruidosos.
¿Pedir que hablen más alto puede ser una señal de pérdida auditiva?
Pedir ocasionalmente que alguien hable más alto es normal. Si se convierte en algo frecuente y ocurre con diferentes personas, puede ser una de las situaciones que justifique una revisión auditiva.
¿Por qué entiendo mejor a algunas personas que a otras?
Las características de cada voz, la velocidad al hablar, la pronunciación y el ambiente pueden influir en la comprensión. También puede ocurrir que determinadas dificultades auditivas se hagan más evidentes con algunas voces.
¿Por qué escucho bien en casa pero me cuesta entender en lugares con ruido?
El ruido de fondo puede dificultar la separación entre la voz y los sonidos ambientales. Por eso, algunas dificultades auditivas se detectan primero en restaurantes, reuniones o conversaciones con varias personas.
¿Tengo que esperar a no oír bien para hacerme una revisión auditiva?
No. Una revisión puede ser útil cuando empiezan a aparecer dificultades concretas para comprender conversaciones, aunque todavía tengas la sensación de que “oyes bien” en determinadas situaciones.








