La pérdida auditiva no siempre aparece de forma evidente.
En muchos casos, las primeras dificultades no consisten en dejar de escuchar por completo, sino en empezar a tener problemas en determinadas situaciones del día a día. Una conversación con varias personas, una llamada telefónica o escuchar la televisión pueden convertirse poco a poco en situaciones más difíciles.
Precisamente por eso, prestar atención a cómo escuchamos en nuestra vida cotidiana puede ayudarnos a detectar pequeños cambios en la audición.
A continuación, repasamos cinco situaciones frecuentes que pueden indicar que merece la pena prestar más atención a nuestra capacidad auditiva.
1. Te cuesta entender las conversaciones cuando hay ruido
Una de las situaciones más habituales es escuchar relativamente bien en un ambiente tranquilo, pero tener dificultades cuando existen sonidos alrededor.
Por ejemplo, puede ocurrir en:
- restaurantes;
- cafeterías;
- reuniones familiares;
- celebraciones;
- espacios públicos;
- conversaciones en la calle.
Puedes escuchar que las personas están hablando, pero tener problemas para distinguir exactamente qué están diciendo.
Esto puede hacer que tengas que concentrarte mucho, pedir que repitan las cosas o intentar situarte más cerca de quien habla.
¿Por qué ocurre?
Para comprender una conversación no solo necesitamos detectar los sonidos. También tenemos que diferenciar la voz que queremos escuchar de los demás sonidos del entorno.
Cuando existen dificultades auditivas, esta tarea puede resultar más complicada.
Por eso, tener problemas para entender conversaciones con ruido puede ser una señal que conviene valorar, aunque en ambientes tranquilos sientas que escuchas correctamente.
2. Necesitas subir cada vez más el volumen de la televisión
Otra situación fácil de identificar ocurre en casa.
Quizá durante mucho tiempo hayas visto la televisión con un determinado volumen y, progresivamente, hayas empezado a aumentarlo.
El problema aparece cuando las personas que están contigo consideran que el volumen es demasiado alto, mientras tú lo percibes como normal o incluso insuficiente.
Subir el volumen de la televisión no confirma por sí mismo que exista una pérdida auditiva. Sin embargo, si se combina con otras dificultades para comprender conversaciones, puede ser un motivo para realizar una revisión.
También es importante observar si necesitas subir el volumen especialmente cuando hablan determinados personajes o cuando existe música o sonido de fondo.
3. Pides que te repitan lo que han dicho
Todos podemos perder alguna palabra durante una conversación.
Sin embargo, si empiezas a utilizar con frecuencia expresiones como:
“¿Qué has dicho?”
“Repítemelo.”
“No te he entendido.”
“Habla un poco más alto.”
puede ser interesante prestar atención.
Especialmente si esto sucede con diferentes personas y no únicamente en situaciones concretas.
A veces la persona que tiene dificultades auditivas no percibe que está escuchando peor. Simplemente empieza a utilizar estrategias para compensarlo.
Pedir repeticiones constantemente puede ser una de esas estrategias.
4. Necesitas mirar a la persona para entenderla
Mirar a quien habla forma parte de una conversación normal.
Pero quizá hayas notado que si no ves la cara de la persona te cuesta mucho más entender lo que dice.
Esto puede ocurrir cuando alguien habla mientras estás haciendo otra cosa, cuando te habla desde detrás o cuando la conversación se produce desde cierta distancia.
La información visual que proporciona el rostro puede ayudarte a completar aquello que no has conseguido percibir claramente.
Por eso, si necesitas mirar constantemente a la persona que habla para comprenderla, especialmente cuando antes no lo necesitabas, puede ser una situación que convenga comentar durante una revisión auditiva.
5. Te cuesta seguir las conversaciones cuando hablan varias personas
Las conversaciones en grupo son uno de los escenarios en los que pueden hacerse más evidentes determinadas dificultades auditivas.
Cuando hablan varias personas, las voces pueden solaparse y el ruido ambiental aumenta. Además, tienes que identificar rápidamente quién está hablando y dirigir tu atención hacia esa persona.
Puede que notes que:
- pierdes parte de las conversaciones;
- no sabes quién ha dicho algo;
- respondes tarde porque no has entendido la pregunta;
- te cuesta intervenir en el momento adecuado;
- acabas cansado después de una comida o reunión;
- prefieres las conversaciones individuales.
Si esta situación se repite, puede ser útil prestar atención a cómo está funcionando tu audición.
¿Significa todo esto que tengo pérdida auditiva?
No necesariamente.
Estas situaciones pueden aparecer ocasionalmente por diferentes motivos: ruido ambiental, cansancio, distancia, mala acústica o simplemente porque alguien habla demasiado rápido o con un volumen bajo.
Lo importante es observar si las dificultades son frecuentes, han aumentado con el tiempo y aparecen en diferentes situaciones.
También puede ser relevante comprobar si otras personas de tu entorno han empezado a señalar que no escuchas bien.
¿Por qué podemos tardar en darnos cuenta de que oímos peor?
La pérdida auditiva puede aparecer progresivamente.
Cuando el cambio se produce poco a poco, es posible que nos adaptemos sin darnos cuenta.
Subimos el volumen de la televisión, pedimos alguna repetición, nos acercamos a quien habla o buscamos lugares más tranquilos.
Estas adaptaciones pueden funcionar durante un tiempo y hacer que no consideremos necesario revisar nuestra audición.
Sin embargo, acostumbrarse a una dificultad no significa que haya que ignorarla.
¿Qué otras señales pueden acompañar a estas situaciones?
Además de los cinco ejemplos anteriores, existen otros cambios cotidianos que pueden ser interesantes:
- Te cuesta entender algunas voces más que otras.
- Tienes dificultades para hablar por teléfono.
- Confundes algunas palabras durante las conversaciones.
- Te cuesta seguir una conversación desde otra habitación.
- Evitas determinadas situaciones porque escuchar te resulta complicado.
- Terminas cansado después de conversar durante mucho tiempo.
- Necesitas concentrarte especialmente para entender lo que dicen los demás.
No es necesario presentar todos estos signos para considerar una revisión.
¿Cuándo conviene revisar la audición?
Si varias de estas situaciones forman parte de tu día a día, una revisión auditiva puede ayudarte a conocer cómo está funcionando actualmente tu audición.
No hace falta esperar a que la dificultad sea muy evidente.
De hecho, prestar atención a los primeros cambios puede ayudarte a entender mejor qué situaciones te resultan complicadas y qué puedes hacer al respecto.
Una valoración auditiva permite obtener información objetiva sobre la capacidad auditiva y detectar posibles dificultades que quizá no sean evidentes en todas las situaciones.
Escuchar bien también significa desenvolverse con normalidad
La audición está presente en muchas actividades cotidianas: mantener una conversación, disfrutar de una comida familiar, hablar por teléfono, ver la televisión o participar en una reunión.
Por eso, las pequeñas dificultades pueden tener más importancia de la que parece.
Si últimamente notas que pides más repeticiones, necesitas subir la televisión, te cuesta entender con ruido o tienes problemas para seguir conversaciones en grupo, no tienes por qué asumir que simplemente “es la edad” o que los demás hablan demasiado bajo.
Observar estos cambios y valorar la audición puede ser un primer paso para entender qué está ocurriendo.
En Aurisen Centros Auditivos, en Granada capital y Huétor Tájar, podemos ayudarte a valorar tu audición y resolver tus dudas si has empezado a notar dificultades para escuchar en situaciones cotidianas.
Preguntas frecuentes
¿Cuáles son las primeras señales de pérdida auditiva?
Algunas señales pueden ser pedir que repitan las cosas con frecuencia, subir el volumen de la televisión, tener dificultades para entender conversaciones con ruido o necesitar mirar a la persona que habla para comprenderla.
¿Por qué oigo bien en silencio pero no entiendo cuando hay ruido?
El ruido de fondo puede dificultar la separación entre la voz y los sonidos ambientales. Algunas dificultades auditivas se hacen especialmente evidentes en este tipo de situaciones.
¿Subir mucho el volumen de la televisión significa que tengo pérdida auditiva?
No necesariamente. Sin embargo, si necesitas subir progresivamente el volumen y además tienes dificultades para comprender conversaciones, puede ser recomendable realizar una revisión auditiva.
¿Es normal pedir que repitan constantemente lo que han dicho?
Pedir alguna repetición es normal. Cuando ocurre con frecuencia y con diferentes personas, puede ser una señal que conviene tener en cuenta.
¿Puedo tener pérdida auditiva aunque todavía escuche muchos sonidos?
Sí. Tener dificultades auditivas no significa necesariamente dejar de escuchar todos los sonidos. Algunas personas detectan primero problemas para comprender determinadas conversaciones o para escuchar en ambientes ruidosos.
¿Cuándo debería hacerme una revisión auditiva?
Si has notado cambios persistentes en tu forma de escuchar o varias situaciones cotidianas se han vuelto más difíciles, una revisión auditiva puede ayudarte a conocer el estado actual de tu audición.








