¿Últimamente tienes la sensación de que escuchas peor? ¿Pides a los demás que repitan las cosas con más frecuencia? ¿Subes el volumen de la televisión mientras las personas que están contigo te dicen que está demasiado alto?
Muchas veces, los primeros signos de una pérdida auditiva aparecen de forma progresiva y pueden pasar desapercibidos durante bastante tiempo.
No siempre dejamos de escuchar de repente. En muchas ocasiones, simplemente empezamos a notar pequeñas dificultades en determinadas situaciones.
Por eso, una de las preguntas más habituales es:
¿Cómo puedo saber si estoy perdiendo audición?
Desde Aurisen te explicamos algunas de las señales que pueden indicar que ha llegado el momento de prestar más atención a tu audición.
1. Tienes que pedir que te repitan las cosas constantemente
Una de las señales más habituales es tener que decir cada vez con más frecuencia:
«¿Qué has dicho?»
Si ocurre de manera puntual, no tiene por qué significar que exista un problema.
Pero si necesitas pedir que repitan las frases habitualmente, especialmente cuando estás hablando con familiares, amigos o compañeros de trabajo, puede ser conveniente valorar tu audición.
2. Escuchas, pero no entiendes bien lo que te dicen
Esta situación es especialmente frecuente.
Puedes escuchar perfectamente que alguien está hablando, pero tener dificultades para comprender sus palabras.
Esto suele hacerse más evidente cuando existe ruido de fondo.
Por ejemplo, puedes mantener una conversación tranquilamente en casa, pero cuando estás en un restaurante, una cafetería o una reunión con varias personas te cuesta mucho seguir lo que están diciendo.
No se trata simplemente de «no escuchar».
A veces el problema está en entender correctamente el habla cuando existen otros sonidos alrededor.
3. Subes demasiado el volumen de la televisión
¿Tus familiares te dicen que tienes la televisión demasiado alta?
Puede ser una señal a la que conviene prestar atención, especialmente si antes no necesitabas utilizar ese volumen.
También puede ocurrir con la radio, el teléfono móvil u otros dispositivos.
Si necesitas aumentar progresivamente el volumen para escuchar con comodidad, una revisión auditiva puede ayudarte a comprobar si existe algún cambio en tu capacidad auditiva.
4. Te cuesta seguir conversaciones en grupo
Las conversaciones entre varias personas pueden convertirse en una auténtica prueba cuando existe una dificultad auditiva.
Una persona puede desenvolverse bien hablando cara a cara y, sin embargo, perderse parte de la conversación cuando participan cuatro, cinco o más personas.
Es posible que:
- No sepas quién está hablando.
- Pierdas algunas palabras.
- Necesites mirar constantemente a la persona que habla.
- Te quedes fuera de la conversación.
- Tengas que pedir explicaciones continuamente.
Si esto sucede de forma habitual, no deberías ignorarlo.
5. Te cuesta más escuchar cuando hay ruido
Esta es una de las señales que más se pasan por alto.
Puede que pienses:
«En casa escucho bien. El problema es cuando salgo.»
Restaurantes, terrazas, reuniones familiares, estaciones o lugares concurridos pueden resultar especialmente complicados.
Si cada vez necesitas más concentración para entender una conversación en estos ambientes, puede ser recomendable revisar tu audición.
6. Te acercas más a la persona que está hablando
Quizá no te hayas dado cuenta, pero puede que hayas empezado a acercarte físicamente a quien te habla.
También puedes pedir que se coloque delante de ti o buscar lugares más tranquilos para conversar.
Son estrategias que utilizamos muchas veces de manera inconsciente para intentar compensar una dificultad auditiva.
El problema es que podemos acostumbrarnos a ellas y no identificar que detrás existe un cambio en nuestra audición.
7. Te cuesta escuchar cuando alguien habla desde otra habitación
¿Te ocurre que alguien te llama desde otra habitación y no sabes qué ha dicho?
La distancia y las características del espacio influyen en la facilidad para escuchar, pero si esta situación se ha vuelto habitual y antes no ocurría, merece la pena prestarle atención.
Lo mismo puede suceder cuando alguien nos habla desde atrás o cuando no podemos ver su cara.
8. Confundes algunas palabras
Otra señal puede ser empezar a confundir palabras que tienen sonidos similares.
Esto puede provocar situaciones curiosas o incluso malentendidos durante una conversación.
En ocasiones pensamos que la otra persona «habla demasiado rápido», «vocaliza mal» o «habla demasiado bajo».
Sin embargo, si ocurre repetidamente, es interesante comprobar cómo está nuestra audición.
9. Evitas determinadas conversaciones o situaciones sociales
Cuando escuchar requiere demasiado esfuerzo, algunas personas comienzan a evitar determinadas situaciones.
Por ejemplo:
- Reuniones numerosas.
- Comidas familiares.
- Restaurantes.
- Eventos sociales.
- Conversaciones telefónicas.
- Lugares con mucho ruido.
Puede llegar un momento en el que prefiramos no participar porque sabemos que nos va a resultar complicado seguir la conversación.
La audición no solo influye en nuestra capacidad para escuchar, sino también en nuestra forma de relacionarnos con los demás.
10. Tus familiares se dan cuenta antes que tú
En ocasiones, la persona afectada no es consciente del cambio.
Sin embargo, las personas que conviven con ella pueden detectarlo antes.
Pueden decirte cosas como:
- «No me escuchas cuando te hablo.»
- «Tienes la televisión muy alta.»
- «Siempre tengo que repetirte las cosas.»
- «No contestas cuando te llamo.»
- «En los restaurantes no te enteras de nada.»
Si varias personas de tu entorno empiezan a comentarte lo mismo, no conviene descartarlo automáticamente.
Puede ser un buen momento para realizar una revisión.
¿Tener alguno de estos síntomas significa que estoy perdiendo audición?
No necesariamente.
Tener dificultades puntuales para escuchar no significa automáticamente que exista una pérdida auditiva.
El ruido ambiental, la distancia, la acústica del lugar, el cansancio o incluso determinadas circunstancias puntuales pueden dificultar una conversación.
La cuestión está en observar si las dificultades son frecuentes, han aumentado con el tiempo o empiezan a afectar a nuestra vida cotidiana.
En esos casos, una valoración profesional puede aportar información útil.
¿Cómo se comprueba si tengo pérdida auditiva?
La mejor manera de conocer el estado de nuestra audición es realizar una valoración auditiva.
Durante la revisión, el profesional puede conocer primero qué dificultades está experimentando la persona y en qué situaciones aparecen.
Posteriormente puede realizar las pruebas que considere adecuadas para valorar su capacidad auditiva.
No es necesario esperar a que el problema sea evidente.
Una revisión puede ser simplemente una forma de saber cómo está nuestra audición actualmente.
¿A qué edad hay que revisar la audición?
No existe una única edad a partir de la cual todas las personas deban experimentar problemas auditivos.
La audición puede verse influida por diferentes factores y cada persona tiene una situación diferente.
Por eso, más que fijarnos exclusivamente en la edad, debemos prestar atención a los cambios que experimentamos.
Si notas que escuchas peor que antes, independientemente de tu edad, puede ser conveniente solicitar una valoración.
¿Es normal perder audición con la edad?
Con el paso de los años pueden producirse cambios en la capacidad auditiva.
Sin embargo, esto no significa que debamos aceptar cualquier dificultad para escuchar como algo inevitable.
Si notas que cada vez te cuesta más mantener conversaciones, escuchar la televisión o entender a los demás, una revisión puede ayudarte a conocer qué está ocurriendo.
Escuchar peor no debería convertirse en algo a lo que simplemente nos resignemos.
¿Cuándo debería hacerme una revisión auditiva?
Una buena regla es sencilla:
Si notas un cambio en tu audición que se mantiene en el tiempo o empieza a interferir con tu vida cotidiana, merece la pena revisarlo.
Especialmente si:
- Pides constantemente que repitan las cosas.
- No entiendes bien las conversaciones con ruido.
- Subes mucho el volumen de la televisión.
- Tienes dificultades para hablar por teléfono.
- Te cuesta seguir conversaciones en grupo.
- Tus familiares te dicen que no escuchas bien.
- Notas que escuchas peor que hace unos meses o años.
Una revisión auditiva puede ser el primer paso para conocer tu situación.
No esperes a escuchar mucho peor
Uno de los principales problemas de las dificultades auditivas es que pueden aparecer poco a poco.
Nos acostumbramos a subir el volumen, a pedir que repitan las cosas o a sentarnos siempre en determinados lugares.
Y llega un momento en el que esas pequeñas adaptaciones forman parte de nuestra rutina.
Por eso, detectar los primeros cambios puede ayudarnos a tomar decisiones con más información.
Si tienes dudas sobre tu audición, no necesitas esperar a que el problema sea evidente para consultar.
Revisión auditiva en Granada y Huétor Tájar
En Aurisen sabemos que cada persona vive la pérdida auditiva de una manera diferente.
Por eso ofrecemos una atención cercana y personalizada en nuestros centros de Granada y Huétor Tájar, donde puedes resolver tus dudas y conocer mejor el estado de tu audición.
Si llevas tiempo pensando:
«Creo que no oigo como antes», quizá ha llegado el momento de comprobarlo.
Una revisión puede ayudarte a salir de dudas.
Preguntas frecuentes sobre la pérdida auditiva
¿Cómo puedo saber si estoy perdiendo audición?
Algunas señales son pedir que repitan las cosas, subir el volumen de la televisión, tener dificultades para entender conversaciones con ruido o notar que escuchas peor que antes. La mejor manera de comprobarlo es realizar una valoración auditiva.
¿Por qué escucho bien en casa pero mal en los restaurantes?
Los restaurantes y otros espacios ruidosos contienen muchos sonidos simultáneos. Esto puede dificultar especialmente la comprensión de las conversaciones cuando existe alguna dificultad auditiva.
¿Subir mucho el volumen de la televisión puede ser una señal de pérdida auditiva?
Puede ser una de las señales a tener en cuenta, especialmente si otras personas consideran que el volumen es excesivamente alto y tú necesitas mantenerlo así para escuchar cómodamente.
¿La pérdida auditiva aparece de repente?
Puede aparecer de diferentes formas. Algunas dificultades auditivas se desarrollan progresivamente, mientras que una pérdida de audición repentina requiere atención médica urgente.
¿Cuándo debería revisar mi audición?
Si notas cambios persistentes en tu capacidad para escuchar o dificultades que afectan a tus conversaciones y actividades cotidianas, es recomendable realizar una valoración.
¿Crees que ya no escuchas como antes?
No tienes por qué acostumbrarte a las dificultades para escuchar.
Si últimamente pides más veces que repitan las cosas, subes el volumen de la televisión o te cuesta seguir las conversaciones cuando hay ruido, presta atención a esas señales.
En Aurisen Granada y Aurisen Huétor Tájar podemos ayudarte a conocer mejor tu audición y orientarte de forma personalizada.
A veces, el primer paso para volver a escuchar mejor es simplemente comprobar cómo estamos escuchando hoy.








