El verano es sinónimo de música, celebraciones y encuentros con amigos. Conciertos al aire libre, fiestas populares, verbenas, festivales y eventos forman parte de muchas de nuestras noches de verano.
Disfrutar de la música es perfectamente compatible con cuidar nuestra audición, pero conviene tener en cuenta un aspecto importante: cuando el sonido es muy intenso y permanecemos expuestos durante bastante tiempo, nuestros oídos pueden verse afectados.
En este artículo de Aurisen te explicamos qué puedes hacer para disfrutar de tus planes de verano sin descuidar la salud auditiva.
¿Cómo puede afectar el ruido intenso a nuestros oídos?
Nuestros oídos están preparados para percibir una gran variedad de sonidos, pero una exposición excesiva al ruido puede resultar perjudicial.
El riesgo depende, entre otros factores, de la intensidad del sonido y del tiempo de exposición.
Por eso no es lo mismo escuchar música durante unos minutos que permanecer durante varias horas cerca de unos altavoces a un volumen elevado.
Después de una exposición a ruido intenso algunas personas pueden experimentar temporalmente:
- Zumbidos o pitidos en los oídos.
- Sensación de oído taponado.
- Percepción de los sonidos algo más apagada.
- Mayor sensibilidad ante determinados sonidos.
Estas señales indican que conviene prestar atención a nuestros oídos y reducir la exposición al ruido.
¿Por qué una verbena puede ser un entorno especialmente ruidoso?
Las fiestas y verbenas reúnen varios elementos que pueden aumentar la exposición sonora.
La música, los altavoces, el público y las conversaciones se combinan durante varias horas, y es habitual permanecer cerca de la fuente de sonido.
Además, cuando estamos disfrutando del ambiente podemos no ser conscientes del tiempo que llevamos expuestos.
Por eso, una buena estrategia es alternar los momentos de exposición con periodos de descanso en lugares más tranquilos.
Mantén distancia de los altavoces
Uno de los consejos más sencillos es también uno de los más importantes.
Si estás en un concierto, fiesta o evento, intenta evitar permanecer justo al lado de los altavoces durante periodos prolongados.
Aumentar la distancia respecto a la fuente de sonido puede reducir la intensidad con la que llega el sonido a nuestros oídos.
No es necesario renunciar a estar cerca del escenario o disfrutar de la música. Simplemente conviene buscar un equilibrio.
Haz descansos durante las exposiciones prolongadas
¿Vas a pasar varias horas en una fiesta o concierto?
Intenta salir periódicamente de la zona más ruidosa.
Un paseo por una zona tranquila, salir al exterior o simplemente alejarse durante unos minutos de los altavoces permite que tus oídos descansen.
Este hábito resulta especialmente útil cuando el evento se prolonga durante varias horas.
Presta atención a los zumbidos después de una fiesta
Uno de los síntomas que algunas personas pueden notar después de estar expuestas a un ambiente muy ruidoso es la aparición de zumbidos o pitidos en los oídos.
Si aparecen inmediatamente después de un concierto o fiesta, es recomendable evitar nuevas exposiciones intensas al ruido y dar descanso a los oídos.
Si los zumbidos persisten, se repiten con frecuencia o aparecen sin una exposición clara a ruido intenso, conviene consultar con un profesional.
No deberíamos acostumbrarnos a convivir con un síntoma que aparece de manera recurrente.
¿Qué pasa si al día siguiente escucho peor?
También puede aparecer una sensación temporal de que los sonidos se perciben de forma diferente después de una exposición intensa.
Si notas que después de una fiesta o concierto escuchas peor, tienes los oídos taponados o percibes los sonidos de manera extraña, evita continuar exponiéndote a ruido elevado y observa cómo evoluciona la situación.
Si la alteración auditiva persiste o es significativa, es importante solicitar una valoración profesional.
No necesitas esperar a tener molestias para cuidar tu audición
Una de las mejores estrategias consiste en adoptar hábitos preventivos.
No hace falta esperar a notar un pitido, dolor o sensación de taponamiento para empezar a cuidar nuestros oídos.
Si sabes que vas a asistir a un evento especialmente ruidoso:
Antes:
Planifica dónde situarte y evita permanecer durante horas junto a los altavoces.
Durante:
Haz descansos y busca momentos en zonas más tranquilas.
Después:
Si notas zumbidos o cambios en la audición, evita nuevas exposiciones intensas y presta atención a cómo evolucionan.
¿Los auriculares también pueden generar demasiada exposición al ruido?
Sí. Los conciertos y fiestas no son las únicas situaciones en las que debemos prestar atención al volumen.
También es importante ser prudente cuando utilizamos auriculares para escuchar música, ver vídeos o consumir contenido durante largos periodos.
El volumen elevado mantenido durante mucho tiempo puede aumentar la exposición sonora.
Una buena costumbre es utilizar un volumen moderado y hacer descansos periódicos.
El verano ofrece muchas oportunidades para cuidar nuestra audición
Durante los meses de verano es fácil encadenar varios días con actividades ruidosas: una fiesta, un concierto, una celebración familiar y después otro evento.
Por eso, además de prestar atención a cada situación individual, conviene observar la exposición acumulada al ruido.
Nuestros oídos también necesitan momentos de tranquilidad.
Alternar actividades ruidosas con periodos de descanso puede convertirse en un hábito sencillo durante las vacaciones.
¿Cuándo conviene revisar la audición?
Si después de una exposición al ruido notas alguno de estos síntomas de manera persistente o recurrente, es recomendable consultar con un profesional sanitario:
- Disminución de la audición.
- Zumbidos persistentes.
- Sensación continua de oído taponado.
- Dolor de oído.
- Mayor sensibilidad ante los sonidos.
- Dificultad para entender conversaciones.
Además, si independientemente del ruido notas que cada vez te cuesta más seguir conversaciones, especialmente en restaurantes, terrazas o reuniones, una revisión auditiva puede ayudarte a conocer mejor el estado de tu audición.
En Aurisen puedes recibir atención personalizada en nuestros centros de Granada y Huétor Tájar.
Preguntas frecuentes sobre ruido y audición
¿Un concierto puede dañar la audición?
Una exposición a sonidos muy intensos puede resultar perjudicial para la audición, especialmente cuando se mantiene durante periodos prolongados. Por eso es importante controlar el tiempo de exposición y mantenerse a una distancia prudente de los altavoces.
¿Por qué me pitan los oídos después de un concierto?
Los zumbidos pueden aparecer después de una exposición a ruido intenso. Si no desaparecen, se repiten con frecuencia o se acompañan de otros cambios auditivos, es recomendable consultar con un profesional.
¿Qué puedo hacer para proteger mis oídos en una verbena?
Evita permanecer durante mucho tiempo junto a los altavoces, haz descansos en zonas tranquilas y presta atención a cualquier cambio en tu audición.
¿Es malo escuchar música con auriculares?
No necesariamente. Lo importante es prestar atención al volumen y al tiempo de uso. Un volumen elevado durante periodos prolongados aumenta la exposición al ruido.
¿Cuándo debería hacerme una revisión auditiva?
Si notas cambios en tu audición, zumbidos persistentes, dificultad para entender conversaciones o cualquier molestia que se repita, una valoración profesional puede ser recomendable.
Disfruta de la música sin olvidarte de tus oídos
La música forma parte de los mejores momentos del verano. Cuidar la audición no significa dejar de disfrutar de conciertos, fiestas o verbenas, sino aprender a hacerlo de una manera más responsable.
Mantener cierta distancia de los altavoces, hacer descansos y prestar atención a las señales de nuestros oídos son pequeños gestos que pueden marcar la diferencia.
Y si notas que tu audición ha cambiado o tienes dificultades para entender las conversaciones en tu día a día, en Aurisen Granada y Aurisen Huétor Tájar podemos ayudarte a valorar tu audición.
Este verano disfruta de la música. Y también de todos los sonidos que vienen después.








