Con la llegada del verano, las piscinas se convierten en uno de los lugares favoritos para combatir el calor. Nadamos, nos refrescamos y pasamos mucho más tiempo en el agua.
Sin embargo, después de un día de piscina algunas personas pueden notar los oídos taponados, sensación de humedad, picor o incluso molestias.
Aunque la entrada de agua en el oído suele ser algo habitual, conviene conocer algunos hábitos sencillos para cuidar nuestra salud auditiva durante los meses de verano.
¿Por qué se pueden taponar los oídos después de nadar?
Cuando nos sumergimos en el agua, esta puede entrar en el conducto auditivo externo.
En determinadas ocasiones, parte del agua puede quedar retenida temporalmente y provocar una sensación de oído taponado o una ligera disminución de la audición.
También puede ocurrir que el agua favorezca el desplazamiento del cerumen que ya estaba presente en el conducto auditivo.
En estos casos, la sensación de taponamiento puede mantenerse incluso después de haber salido de la piscina.
Si la molestia desaparece en poco tiempo, normalmente no suele ser motivo de preocupación. Si persiste o aparecen otros síntomas, conviene consultar con un profesional sanitario.
¿Puede la piscina provocar una infección de oído?
La humedad mantenida en el conducto auditivo puede favorecer determinadas condiciones que facilitan la proliferación de microorganismos.
Esto puede contribuir a la aparición de problemas en el oído externo.
Una de las situaciones que puede aumentar el riesgo es permanecer frecuentemente en el agua y mantener el oído húmedo durante periodos prolongados.
Por eso, si después de nadar aparecen dolor, picor intenso, inflamación o secreción, no conviene ignorarlos.
Síntomas a los que debes prestar atención
Después de nadar, hay determinadas señales que pueden indicar que existe un problema que debería ser valorado.
Presta especial atención si notas:
- Dolor en el oído.
- Picor persistente.
- Sensación de presión.
- Oído taponado que no desaparece.
- Disminución de la audición.
- Secreción.
- Inflamación.
- Mareos.
No todos estos síntomas tienen necesariamente relación con el agua. Precisamente por eso es importante determinar cuál puede ser su causa.
¿Cómo cuidar los oídos después de salir de la piscina?
Uno de los consejos más importantes es no introducir objetos en el conducto auditivo.
Es habitual recurrir a los bastoncillos cuando sentimos que tenemos agua en el oído, pero introducirlos puede irritar la piel del conducto, provocar pequeñas lesiones o empujar el cerumen hacia el interior.
Después de nadar puedes secar cuidadosamente la parte externa de los oídos con una toalla.
Si tienes sensación de agua, inclinar suavemente la cabeza hacia el lado afectado puede ayudar a que salga por sí sola.
No todos los oídos necesitan la misma protección
Hay personas que pueden bañarse durante todo el verano sin experimentar ninguna molestia, mientras que otras tienen problemas recurrentes relacionados con el agua.
Por eso no existe una única recomendación válida para todo el mundo.
Si habitualmente tienes molestias después de nadar, es interesante consultar con un profesional para conocer la causa y determinar si necesitas alguna medida específica de protección.
¿Qué hacer si el oído sigue taponado después de nadar?
Si la sensación de taponamiento permanece durante horas o continúa al día siguiente, no deberías intentar solucionarlo introduciendo objetos en el oído.
Puede existir simplemente agua retenida, pero también puede haber otras causas, como una acumulación de cerumen.
Si además tienes dolor, pérdida de audición, secreción o mareos, la valoración profesional adquiere todavía más importancia.
No utilices remedios caseros ni productos para el oído sin conocer primero la causa de la molestia.
Consejos para cuidar tus oídos durante el verano
Además de prestar atención después de nadar, puedes incorporar algunos hábitos sencillos:
1. Evita introducir bastoncillos
El interior del conducto auditivo no necesita una limpieza constante con objetos.
2. Seca suavemente los oídos
Después del baño, utiliza una toalla para secar la zona exterior.
3. No ignores las molestias
Si el dolor, el taponamiento o la pérdida de audición persisten, consulta con un profesional.
4. Ten cuidado con la exposición al ruido
El verano también aumenta la exposición a conciertos, fiestas y otros ambientes ruidosos. Recuerda que cuidar la audición también implica protegerse frente a niveles elevados de ruido.
5. Consulta si los problemas se repiten
Si cada verano tienes molestias en los oídos después de bañarte, puede ser interesante conocer por qué ocurre.
¿Cuándo es recomendable realizar una revisión auditiva?
Una revisión auditiva no está indicada únicamente cuando existe una pérdida de audición evidente.
También puede ser una buena opción cuando notas cambios en tu capacidad para escuchar o tienes molestias recurrentes.
Por ejemplo, si:
- Escuchas peor que antes.
- Tienes dificultades para entender conversaciones.
- Notas un oído diferente del otro.
- Tienes zumbidos frecuentes.
- Sientes los oídos taponados habitualmente.
- Las molestias aparecen repetidamente después de nadar.
Conocer cómo se encuentra nuestra audición permite detectar posibles cambios y recibir orientación adecuada.
Disfruta de la piscina cuidando tus oídos
Nadar y disfrutar del agua forma parte del verano. En la mayoría de los casos, podemos hacerlo con normalidad siguiendo unas sencillas precauciones.
La clave está en no introducir objetos en los oídos, prestar atención a los síntomas y consultar cuando una molestia persiste.
Si tienes dudas sobre tu audición o sufres molestias frecuentes relacionadas con el agua, en Aurisen podemos orientarte.
Contamos con centros en Granada y Huétor Tájar, donde nuestro equipo ofrece una atención cercana y personalizada.
Preguntas frecuentes
¿Es normal que se taponen los oídos después de nadar?
Puede ocurrir que entre agua en el conducto auditivo y aparezca temporalmente una sensación de taponamiento. Si esta sensación persiste o aparece junto con dolor, secreción o pérdida de audición, conviene consultar con un profesional.
¿Cómo puedo sacar el agua del oído después de nadar?
Puedes inclinar suavemente la cabeza hacia el lado afectado y secar la parte externa con una toalla. Evita introducir bastoncillos u otros objetos en el conducto auditivo.
¿Por qué me duelen los oídos después de estar en la piscina?
El dolor puede tener diferentes causas. La humedad mantenida puede favorecer determinadas molestias del oído externo, pero es necesario valorar cada situación para conocer el origen.
¿Cuándo debería preocuparme por un oído taponado?
Si el taponamiento persiste o aparece acompañado de dolor, secreción, mareos o una disminución evidente de la audición, es recomendable consultar con un profesional sanitario.
¿Cómo puedo cuidar mis oídos durante el verano?
Evita introducir objetos en el oído, seca suavemente la parte externa después de bañarte, presta atención a cualquier síntoma persistente y protege tu audición frente a ambientes con niveles elevados de ruido.
¿Tienes molestias después de nadar?
Si notas que tus oídos se taponan con frecuencia después de estar en la piscina o has experimentado cambios en tu audición, en Aurisen podemos ayudarte a conocer mejor tu salud auditiva.
Visítanos en nuestros centros de Granada y Huétor Tájar y recibe el asesoramiento de nuestro equipo especializado.








