El verano invita a pasar más tiempo al aire libre: terrazas, paseos, excursiones, comidas en el campo o tardes junto al mar. Sin embargo, hay una situación bastante habitual que puede dificultar las conversaciones: el viento.
Cuando estamos en un lugar ventoso, puede resultar mucho más complicado entender lo que nos está diciendo otra persona, aunque en un ambiente tranquilo escuchemos correctamente.
¿Significa esto que tenemos un problema de audición? No necesariamente. El ruido del viento puede dificultar la percepción de las palabras, especialmente cuando se combina con otras fuentes de sonido.
En este artículo de AURISEN explicamos por qué ocurre, qué situaciones pueden resultar más difíciles y cuándo conviene realizar una revisión auditiva.
¿Por qué cuesta tanto escuchar cuando hace viento?
Para comprender una conversación no basta con detectar que existe un sonido. Nuestro sistema auditivo tiene que distinguir la voz de otros sonidos presentes en el ambiente.
Cuando hace viento, el ruido ambiental aumenta. Esto puede dificultar que la voz de nuestro interlocutor destaque sobre el resto de sonidos.
La situación puede complicarse todavía más si estamos:
- En una terraza concurrida.
- Cerca de una carretera.
- En una playa con viento.
- En un parque o zona abierta.
- Durante una excursión.
- En un grupo de varias personas.
En estos casos, nuestro cerebro tiene que hacer un esfuerzo adicional para separar la voz que queremos escuchar del ruido de fondo.
¿Por qué el viento afecta especialmente cuando estamos al aire libre?
En un espacio cerrado existen superficies que modifican la propagación del sonido. En cambio, en espacios abiertos estamos más expuestos a diferentes fuentes de ruido ambiental.
El viento puede generar un sonido continuo y, además, hacer que otros elementos del entorno sean más ruidosos.
Por eso una conversación que resulta sencilla en casa puede ser mucho más complicada en una terraza o durante un paseo.
No es lo mismo oír que entender
Esta diferencia es importante.
Una persona puede ser capaz de oír sonidos pero tener dificultades para comprender correctamente las palabras cuando existe ruido de fondo.
Por ejemplo, puede escuchar que alguien está hablando, pero necesitar que repita determinadas frases.
Si esto ocurre únicamente en ambientes muy ruidosos, puede estar relacionado con la dificultad natural de separar diferentes sonidos. Pero si también ocurre en situaciones tranquilas, merece la pena prestar más atención.
7 señales de que quizá no es solo el viento
Si las dificultades para entender conversaciones aparecen con frecuencia, incluso cuando no hace viento, pueden ser una señal de que conviene revisar la audición.
Presta atención si:
1. Pides que te repitan constantemente
Si durante las conversaciones necesitas decir con frecuencia “¿qué?” o “repítemelo”, especialmente con personas que conoces bien, puede ser conveniente comprobar cómo estás oyendo.
2. Te cuesta seguir conversaciones en grupo
Las reuniones familiares, comidas o encuentros con varias personas pueden resultar especialmente difíciles cuando existe una pérdida auditiva.
3. Subes mucho el volumen de la televisión
Si las personas que están contigo consideran que el volumen es demasiado alto, puede ser una señal que merece la pena valorar.
4. Entiendes mejor cuando puedes ver la cara de quien habla
Mirar directamente a la persona puede aportar información visual que facilita la comprensión. Si necesitas hacerlo constantemente para entender las palabras, conviene prestar atención.
5. Confundes algunas palabras
Una dificultad para distinguir determinadas palabras puede hacerse más evidente cuando existe ruido alrededor.
6. Evitas determinados lugares
Si has empezado a evitar terrazas, restaurantes, reuniones o actividades porque sabes que te costará seguir las conversaciones, una revisión auditiva puede ayudarte a conocer si existe algún problema.
7. También te cuesta escuchar en ambientes tranquilos
Esta es una señal especialmente relevante. Si las dificultades aparecen incluso cuando no existe ruido ambiental importante, no deberíamos atribuirlas simplemente al viento o al entorno.
¿Por qué las terrazas pueden ser especialmente difíciles?
Las terrazas reúnen muchas de las condiciones que pueden complicar una conversación.
Por un lado tenemos el ruido del viento. Por otro, pueden existir conversaciones de otras mesas, tráfico, música, vajilla y otros sonidos ambientales.
Para una persona con buena audición, el sistema auditivo y el cerebro trabajan conjuntamente para seleccionar la voz que interesa.
Cuando existe una dificultad auditiva, esta capacidad para separar la voz del ruido puede resultar más complicada.
Por eso algunas personas dicen:
“En casa escucho bien, pero cuando salgo no entiendo nada.”
Esta diferencia entre ambientes tranquilos y ruidosos es uno de los motivos por los que una evaluación auditiva completa puede resultar útil.
¿Cómo mejorar una conversación cuando hace viento?
Si estás hablando con alguien en el exterior y hay mucho viento, puedes aplicar algunas estrategias sencillas.
Busca una zona protegida
Siempre que sea posible, sitúate en un lugar resguardado del viento y alejado de otras fuentes de ruido.
Acércate a tu interlocutor
Mantener una distancia adecuada facilita la percepción de la voz.
Mira a la persona cuando habla
La información visual de los movimientos faciales y de los labios puede ayudar a complementar lo que estás escuchando.
Reduce el ruido de fondo
Si estás en una terraza, restaurante o reunión, intenta elegir una zona más tranquila.
No tengas miedo de pedir que repitan
Una conversación debería ser cómoda para todos. Si no has entendido algo, pedir que lo repitan es mucho mejor que asentir sin haber comprendido el mensaje.
¿Y si utilizas audífonos?
Las personas que utilizan audífonos pueden encontrarse también con situaciones especialmente exigentes cuando hay viento y ruido ambiental.
Los dispositivos actuales cuentan con diferentes tecnologías destinadas a facilitar la comprensión en distintas situaciones, pero ningún sistema puede eliminar por completo todos los sonidos del entorno.
Si notas que últimamente te cuesta más entender conversaciones al aire libre, puede ser conveniente comprobar si tus audífonos necesitan:
- Una limpieza.
- Una revisión.
- Algún ajuste.
- Comprobar determinados componentes.
- Adaptar su configuración a tus necesidades actuales.
Un pequeño cambio en el funcionamiento puede marcar una diferencia importante en situaciones de escucha difíciles.
¿Cuándo conviene hacerse una revisión auditiva?
Si solo tienes dificultades para entender una conversación cuando hay mucho viento, ruido o varias personas hablando, no significa automáticamente que exista una pérdida de audición.
Sin embargo, si esta dificultad se repite cada vez con más frecuencia, merece la pena comprobar cómo está tu audición.
Especialmente si además:
- Entiendes peor las conversaciones que antes.
- Te cuesta escuchar la televisión.
- Pides que repitan las frases con frecuencia.
- Escuchas peor por uno de los oídos.
- Notas zumbidos.
- Tienes sensación de oído taponado.
- Tu familia te comenta que parece que escuchas peor.
Una revisión auditiva permite conocer mejor tu capacidad de audición y determinar si existe alguna dificultad que deba ser valorada.
Preguntas frecuentes sobre escuchar con viento
¿Es normal escuchar peor cuando hace mucho viento?
Sí, el viento genera ruido ambiental y puede dificultar la comprensión de las palabras, especialmente cuando existen otras fuentes de sonido alrededor.
¿Si escucho bien en casa pero mal en la calle tengo pérdida auditiva?
No necesariamente. Los ambientes ruidosos son más exigentes para cualquier persona. Sin embargo, si la dificultad es frecuente o ha aumentado con el tiempo, es recomendable realizar una revisión.
¿Por qué entiendo peor a las personas cuando hay ruido?
Porque necesitas separar la voz que quieres escuchar del resto de sonidos. Si existe una dificultad auditiva, esta tarea puede resultar todavía más complicada.
¿Los audífonos ayudan cuando hay mucho ruido?
Pueden incorporar tecnologías y configuraciones destinadas a facilitar la escucha en diferentes ambientes. Aun así, el resultado depende de las características del dispositivo, de la situación y de las necesidades auditivas de cada persona.
¿Debería hacerme una revisión si solo me cuesta escuchar en terrazas?
Si ocurre ocasionalmente, puede deberse simplemente a las condiciones acústicas del lugar. Si sucede habitualmente o también tienes dificultades en otros ambientes, una revisión auditiva puede ser recomendable.
Disfruta del verano sin perderte las conversaciones
El viento es uno de esos elementos que pueden recordarnos que escuchar bien no depende únicamente del volumen de los sonidos. El ruido ambiental, la distancia y las características del lugar pueden hacer que comprender una conversación sea mucho más complicado.
Si notas que cada vez te cuesta más seguir las conversaciones en terrazas, restaurantes, reuniones o espacios abiertos, no tienes por qué acostumbrarte a ello.








