Para muchas personas, hablar por teléfono resulta más difícil que mantener una conversación cara a cara.
Puede que escuches perfectamente que alguien está hablando, pero tengas que pedirle que repita algunas palabras. También puede ocurrir que entiendas una conversación en persona y, sin embargo, por teléfono pierdas parte de la información.
Esto puede deberse a diferentes motivos y no siempre significa que exista una pérdida auditiva. Sin embargo, cuando la dificultad se repite o ha aumentado con el tiempo, puede ser una buena razón para comprobar cómo está funcionando la audición.
¿Qué tiene de diferente una conversación por teléfono?
Cuando hablamos cara a cara, no utilizamos únicamente el oído.
También podemos apoyarnos en:
- La expresión facial.
- El movimiento de los labios.
- Los gestos.
- El contexto de la conversación.
- La dirección desde la que procede la voz.
Por teléfono, gran parte de esta información desaparece.
Dependemos mucho más de la señal sonora para comprender lo que nos están diciendo. Por eso una pequeña dificultad auditiva que pasa desapercibida en una conversación tranquila puede hacerse más evidente durante una llamada.
6 razones por las que puede costarte escuchar por teléfono
1. Puede existir una pérdida auditiva
Una de las posibilidades que conviene valorar es que exista algún grado de pérdida auditiva.
No siempre se percibe como “no oigo”. A veces aparece de una manera mucho más sutil:
“Oigo la voz, pero no entiendo bien las palabras”.
Si cada vez necesitas concentrarte más para seguir una conversación telefónica, puede ser recomendable realizar una revisión auditiva.
2. No puedes apoyarte en la lectura labial
Al hablar cara a cara, muchas personas utilizan de forma inconsciente información visual para completar lo que escuchan.
Cuando hablamos por teléfono, esta ayuda desaparece.
Por eso puede resultar más complicado entender algunas palabras, especialmente cuando la señal auditiva no llega con suficiente claridad.
3. Hay ruido alrededor
Hablar por teléfono mientras está encendida la televisión, en una calle concurrida o en un lugar con muchas conversaciones puede dificultar la comprensión.
Cuanto más ruido existe alrededor, más esfuerzo puede requerir concentrarse en la voz de la persona que está al otro lado.
Si notas que solo entiendes bien las llamadas cuando estás en una habitación completamente silenciosa, merece la pena observar si también tienes dificultades en otras situaciones.
4. El sonido del teléfono puede no ser suficiente
La calidad del sonido de una llamada puede variar dependiendo del dispositivo, la conexión y el entorno.
Por eso una dificultad puntual durante una llamada no permite concluir que exista un problema auditivo.
Lo importante es observar si se trata de algo ocasional o de una dificultad que aparece de forma habitual.
5. La conversación puede exigir más esfuerzo
Cuando cuesta distinguir determinados sonidos, el cerebro tiene que utilizar más información del contexto para completar las palabras.
Esto puede hacer que una conversación telefónica termine resultando agotadora.
Si después de hablar por teléfono tienes la sensación de haber tenido que concentrarte muchísimo para entender lo que te decían, es algo que conviene tener en cuenta.
6. Puede existir un problema puntual en el oído
Una sensación de oído taponado, por ejemplo, puede modificar temporalmente la percepción de los sonidos.
Si además de escuchar peor por teléfono notas que un oído está taponado, escuchas menos o tienes otras molestias, es recomendable valorar la situación.
¿Por qué entiendo a las personas en persona pero no por teléfono?
Esta diferencia puede ser significativa.
En una conversación cara a cara disponemos de información visual y del contexto que nos ayuda a completar aquello que no percibimos perfectamente.
En cambio, durante una llamada tenemos que depender mucho más de la información auditiva.
Por eso, tener dificultades principalmente por teléfono puede ser una de las primeras situaciones en las que una persona detecta que su audición ha cambiado.
No significa automáticamente que exista una pérdida auditiva, pero sí puede ser una señal para prestar atención.
Señales de que quizá deberías revisar tu audición
Además de tener problemas por teléfono, observa si también te ocurre alguna de estas situaciones:
- Pides que te repitan las cosas con frecuencia.
- Subes mucho el volumen de la televisión.
- Te cuesta entender cuando varias personas hablan.
- Tienes dificultades en restaurantes o lugares concurridos.
- Confundes algunas palabras.
- Necesitas mirar a la persona para entender mejor.
- Notas que un oído escucha peor que el otro.
- Tienes zumbidos o pitidos en los oídos.
- Las conversaciones te resultan cada vez más cansadas.
Cuantas más de estas situaciones se acumulen, más sentido tiene realizar una valoración auditiva.
¿Cómo puedo escuchar mejor una llamada?
Si actualmente tienes dificultades, algunos cambios sencillos pueden ayudarte.
Habla desde un lugar tranquilo
Reduce el ruido de fondo siempre que sea posible. Apaga la televisión y evita realizar llamadas importantes en lugares especialmente ruidosos.
Utiliza un volumen cómodo
Aumentar el volumen puede ayudar hasta cierto punto, pero ponerlo demasiado alto no siempre soluciona una dificultad para comprender las palabras.
Pide que hablen con claridad
Si no has entendido algo, pedir que repitan la frase con claridad puede ser más útil que simplemente solicitar que hablen más alto.
Presta atención a las llamadas que te resultan difíciles
Observa si tienes más problemas con determinadas personas, en determinados lugares o a determinadas horas.
Esta información puede ser útil cuando posteriormente expliques tus dificultades a un profesional.
¿Cuándo debería hacerme una revisión auditiva?
No hace falta esperar a dejar de escuchar completamente para revisar la audición.
Puedes plantearte una valoración si:
Las llamadas se han vuelto progresivamente más difíciles.
Si antes entendías las conversaciones sin esfuerzo y ahora necesitas concentrarte mucho más, conviene comprobar si ha habido algún cambio.
También tienes dificultades fuera del teléfono.
Si además te cuesta entender conversaciones presenciales, escuchar la televisión o seguir conversaciones en grupo, la revisión cobra todavía más sentido.
Notas otros cambios en tus oídos.
Zumbidos persistentes, sensación de taponamiento, diferencias entre ambos oídos u otros síntomas pueden justificar una valoración.
¿Qué puede aportar una revisión auditiva?
Una revisión permite comprobar de forma objetiva cómo está funcionando tu audición.
Puede incluir una entrevista sobre tus dificultades y diferentes pruebas auditivas, como la audiometría.
Los resultados ayudan a conocer si existe una pérdida auditiva y cuáles son sus características.
Pero hay otro aspecto igualmente importante: explicar al profesional qué situaciones concretas te cuestan más.
Decir “oigo peor” aporta una información diferente a decir:
“En persona entiendo bastante bien, pero por teléfono tengo que pedir que me repitan constantemente”.
Las situaciones cotidianas ayudan a comprender mejor cómo afecta la audición a la comunicación.
¿Es normal que las personas mayores tengan dificultades por teléfono?
La edad puede estar relacionada con cambios en la audición, pero tener dificultades al teléfono no debería considerarse simplemente algo normal por cumplir años.
Si una persona empieza a tener problemas para seguir conversaciones, independientemente de su edad, es razonable comprobar cómo está funcionando su audición.
Detectar los cambios permite actuar con información y evitar que las dificultades de comunicación se conviertan poco a poco en una limitación para la vida diaria.
Preguntas frecuentes sobre escuchar por teléfono
¿Por qué escucho la voz pero no entiendo las palabras?
Puede ocurrir cuando determinados sonidos del habla no se perciben con suficiente claridad. Una posible causa es una pérdida auditiva, aunque también pueden intervenir otros factores. Si sucede con frecuencia, una revisión auditiva puede ayudar a determinar qué ocurre.
¿Es una señal de pérdida auditiva no entender bien por teléfono?
Puede serlo, especialmente si la dificultad es nueva o progresiva y también aparece en otras situaciones. Sin embargo, una dificultad telefónica por sí sola no permite determinar la causa.
¿Por qué necesito subir tanto el volumen durante las llamadas?
Puede deberse a diferentes motivos. Si necesitas hacerlo de forma habitual y además tienes dificultades para comprender las palabras, puede ser conveniente revisar la audición.
¿Qué hago si solo escucho mal por un oído?
Es recomendable comprobar si existe realmente una diferencia entre ambos oídos. Si la pérdida auditiva aparece de forma repentina, especialmente en un solo oído, se debe buscar atención médica urgente.
¿Una audiometría puede saber si escucho bien por teléfono?
La audiometría evalúa determinados aspectos de la capacidad auditiva. La experiencia durante una conversación telefónica depende también de otros factores, por lo que es importante explicar durante la revisión qué dificultades concretas tienes.
Si te cuesta escuchar por teléfono, presta atención a esa señal
Las dificultades para hablar por teléfono pueden parecer un problema menor, especialmente cuando en otras situaciones crees que escuchas con normalidad.
Sin embargo, si cada vez te cuesta más entender las palabras, necesitas pedir que te repitan o tienes que concentrarte mucho para seguir una conversación, puede ser interesante comprobar tu audición.
En Aurisen realizamos revisiones auditivas y te orientamos de forma personalizada según tus necesidades.








