Escuchar no debería convertirse en un esfuerzo constante.
Si durante conversaciones tienes que concentrarte mucho para entender las palabras, pedir que te repitan o completar mentalmente lo que no has oído, es posible que estés realizando un mayor esfuerzo auditivo del habitual.
Algunas señales:
- Te cansas después de mantener conversaciones.
- Necesitas concentrarte mucho para entender.
- Evitas conversaciones largas.
- Al final del día entiendes peor que por la mañana.
- Te cuesta más escuchar en reuniones o grupos.
El cansancio al escuchar también puede ser una señal para prestar atención a tu audición.
¿Por qué me canso tanto después de escuchar?
Cuando hablamos de pérdida auditiva, solemos pensar en escuchar menos. Sin embargo, existe otra dificultad que muchas personas pueden experimentar: el esfuerzo necesario para entender lo que están escuchando.
Si algunas palabras no llegan con suficiente claridad, el cerebro puede intentar completar la información a partir del contexto, de los movimientos de la cara o de lo que ya se ha dicho.
Esto puede hacer que una conversación aparentemente sencilla requiera mucha más concentración.
¿Cómo saber si estás haciendo demasiado esfuerzo para escuchar?
Puede ser útil prestar atención a situaciones como estas:
1. Terminas cansado después de conversar
Después de una comida familiar, una reunión o varias horas hablando con otras personas notas un cansancio mayor de lo habitual.
2. Necesitas concentrarte mucho para entender
No basta con escuchar: tienes que estar especialmente pendiente de cada palabra.
3. Entiendes peor cuando estás cansado
A medida que avanza el día, seguir las conversaciones puede hacerse más difícil.
4. Te cuesta mantener conversaciones largas
Cuando tienes que hacer un esfuerzo continuo para entender, conversar puede resultar agotador.
5. Evitas determinados entornos
Reuniones, comidas familiares o conversaciones con varias personas pueden resultar especialmente exigentes.
¿El cansancio al escuchar significa que tengo pérdida auditiva?
No necesariamente. El cansancio puede tener muchas causas y una conversación exigente puede resultar agotadora para cualquier persona.
Pero si el esfuerzo para entender aparece con frecuencia y va acompañado de otras dificultades auditivas, como pedir que te repitan, subir mucho el volumen de la televisión o tener problemas para seguir conversaciones en grupo, merece la pena valorar tu audición.
Una revisión auditiva permite conocer cómo estás escuchando y detectar posibles dificultades que quizá hayas ido normalizando con el tiempo.
En Aurisen Centros Auditivos, en Granada capital y Huétor Tájar, podemos ayudarte a valorar tu audición y resolver tus dudas.








